Parece que las personas que están en pleno proceso de evolución tienen muchas dificultades para definirse a sí mismo, algo que también me pasa a mí. Puede ser cuestion del castellano, del ser y el estar, no se lo que pasara en otros idiomas (voy a tener que investigarlo), pero la profundidad del ser es algo que da vértigo y tengo la sensación de que si saco afuera las cosas que he descubierto de mi ser automáticamente dejaré de serlo, algo que no creo que se deba hacer al menos aquí, en un blog público (aunque algo he dicho
, por lo tanto voy a intentar explicar mi estar en el mundo en este momento.
Nací de La Unión, un pequeño pueblo (15.000) de la región de Murcia en España. Ahora me encuentro en Valparaíso, Chile, lugar al que llegué en marzo y donde cumplí los 30 añitos en ese mismo mes. Me encuentro de intercambio realizando el proyecto de título de arquitectura que consiste en un nuevo centro para el Hogar de Niñas María Goretti.
Algo que últimamente forma parte de mi vida es la cercanía a los niños y niñas, empezó sin yo buscarlo con mis 11 sobrinos y sobrinas, pero ahora esté donde esté busco el contacto con esa rama del ser humano, seres con los que se aprende a marchas forzadas y con los que desaparecen los problemas del mundo adulto porque aparecen los problemas del mundo niño, mucho más sencillos y a la misma vez primordiales.